Bienvenidas

Junto con saludarles, quiero dejarlas invitadas a que nos encontremos en este sitio para que compartamos el amor por la danza árabe, que podamos compartir todo lo relacionado con esta cultura.
Espero que esta página les sea de ayuda a muchas de uds. porque acá podrán encontrar datos de venta de productos, de clases, eventos, etc. Y así mantenernos en contacto y podamos seguir disfrutando de lo que nos apasiona.

Carños.

14 dic 2009

Bailando al ritmo de la música.






10 dic 2009

¿Por qué practicar danza del vientre?




Independientemente de la vida que llevemos, más o menos sedentaria, más o menos agitada; hay un denominador común en la vida de gran parte de la población urbana, y está compuesto de varios ingredientes: el exceso de responsabilidades, las presiones constantes, la exigencia de dominar el tiempo; dejándonos vacíos de energía y con la sensación de estar “desafinados", nuestro cuerpo en desequilibrio, un instrumento que no está emitiendo la musicalidad que lograría si se encontrara en paz. Podemos afirmar que existen maneras de vencer las barreras inconscientes (y también de lidiar un poco mejor con las contextuales) que impiden un armonioso desarrollo del ser, en tanto unidad física, mental y afectiva indisoluble. Lejos de pretender que la danza del vientre sirva, sin otros elementos que la ayuden, como terapia para ciertas patologías que hacen que el organismo actúe “desafinado”, sí estamos en decir que la danza del vientre puede colaborar en la búsqueda del equilibrio perdido, y que contribuye ampliamente a la conscientización de los mecanismos corporales fundamentales, en especial los del centro de gravedad y de fuerza vital del organismo (que es lo que más se trabaja en la danza del vientre tradicional); proceso fundamental para lograr el autoconocimiento que necesitamos para desenvolvernos en la sociedad.



Decir que, como bailarina de danza del vientre, puede experimentarse una sensación de poder absoluto tan sólo practicando una suave ondulación, sin siquiera desplazarse por el espacio; parecería, en una primera instancia, una apreciación muy exagerada. Pero, si notamos que esta zona es, además del centro mencionado, donde se encuentran los órganos de asimilación y eliminación, donde se producen las células sexuales dadoras de vida, y finalmente en caso de la mujer, donde se produce la gestación, habiendo sido en algún momento canal de vínculo entre madre e hijo, no es difícil deducir el por qué de esa fuerza, de esa potencia, que da estabilidad, que se nutre de la tierra, que es el centro de poder de ese microcosmos que es el ser humano. Paradójicamente, esta región del cuerpo, que es la central, y con la que debiéramos estar más conectados, resulta ser de las más oscuras en cuanto a la capacidad que tiene el yo para percibirla, para concientizarla; las regiones más perceptibles dentro de la imagen corporal son las manos, los pies, la cabeza; el vientre es una zona que soporta las más comunes represiones y bloqueos, su rigidez está relacionada a actitudes defensivas, con negaciones frente al placer y el bienestar que puede dar un vientre relajado y libre.



En esta porción occidental de la Tierra que nos toca habitar, desde pequeños, al menos a muchos de nosotros, estuvimos acostumbrados a esa noción de que lo realmente importante era tener brillantes ideas, que la verdaderas cuestiones reveladoras de los misterios de la vida surgían de las funciones intelectuales; y no es que el pensamiento sea un producto despreciable, al contrario, es uno de nuestros tesoros; es que el ser humano, al ser un todo inseparable, un ser completo, no puede desligar el cuerpo del intelecto; una persona madura debe poder conocer su cuerpo, sus procesos, sus limitaciones, sus capacidades, y al mismo tiempo ser capaz de pensar, de reflexionar, de tener una actitud crítica frente al mundo; hoy en día pareciera, y más que nada en esta noción de “virtualización” del hombre, que el cuerpo sobrara en la mayoría de los momentos, que la carne fuera un estorbo en la comunicación con el otro. Particularmente, la práctica de la danza del vientre nos da bases para afirmar que, al comenzar a tener consciencia de nuestro cuerpo, de sus posibilidades de acción, de su “estar en el espacio”, todos, absolutamente todos los valores aprendidos de manera meramente intelectual, se resignifican y toman otra dimensión, porque se los comienza a conocer desde uno mismo, con filtros propios, pero desde un “ser mismo” completo, íntegro, consolidado. Como sabemos en el mundo oriental, jamás se perdió la noción de “centro” en contraposición a la reivindicación de las funciones intelectuales a la que asistimos en este hemisferio del planeta, al respecto, y citando a Dropsky “es en la unión de la cabeza con sus valores de conciencia y del vientre con sus valores instintivos donde estriba la única posibilidad de una verdadera madurez humana”, agreguemos los factores emocionales, y concluimos en que la danza del vientre puede resultar una excelente catalizadora de estos tres aspectos que constituyen al ser como unidad y una ruta de retorno a la propia naturaleza, que se ve obturada muchas veces por los estilos de vida que llevamos.

9 dic 2009

Descripción de los movimientos
REDONDO: Puede ser ''chico'': giro de cadera escondiendo y soltando el vientre, todo en el mismo lugar. "Grande": se gira la cadera junto con el tronco como si fuera un gran bamboleo. OCHO-INFINITO: Se dibuja con la cadera como si fuera el símbolo del infinito. Puede ser para el frente, para atrás, para arriba, para abajo, o con un lado de la cadera. Para el frente: Se gira la cadera de un lado para el otro (ombligo para un lado y para el otro) siempre hacia el frente. Para atrás: Se gira la cadera de un lado para el otro, siempre para atrás. Para arriba: Se eleva la cadera para arriba, abajo para un lado, en seguida se sube nuevamente y cae para el otro lado. Formando un infinito.(horizontal) Para abajo: Elevando la cadera para arriba y para un lado, se dobla bajando y elevando para el otro lado, formando un ocho vertical (8). Con un lado de la cadera: Con una pierna en media punta, al frente de la otra, se eleva la cadera y se baja. CAMELLO: Para afuera: Una pierna adelante de la otra o las dos juntas y levemente flexionadas. Cadera suelta, inclinándola hacia el frente, se eleva la cola para atrás y después para el frente. Dibujando como un ocho con el cuerpo. Para adentro o invertido: Una pierna adelante de la otra o las dos juntas y levemente flexionadas. Cadera suelta e inclinada hacia adelante, se encaja la cadera descolorándola hacia atrás con el abdomen encogido, hay que subir la cola, después dejarse las costillas para atrás y subir la cadera para el frente nuevamente (Dibujando como una S). ONDA: Eche primero la parte superior de la panza empujándola hacia abajo de una forma continua sin mover el tronco. Luego, también, de abajo hacia arriba. (Movimiento abdominal). SHIMY: De panza: Efecto a través de una respiración rápida de la panza, produciendo un gemido. De cadera a un lado: Con las piernas juntas vas levantando de una a la vez bien rápidamente, balanceando la cadera. Con el tiempo es posible hacer todos los movimientos e inclusive comenzar a alternarlos en cuanto se hace el shimy. De cadera de frente: Se encaja y se desencaja la cadera rápidamente. Con todo el cuerpo: Se flexionan las rodillas rápidamente produciendo un temblor en todo el cuerpo con énfasis en la panza. BATIDAS: Se empuja la cadera para los lados, o para arriba y para abajo. EGIPCIO: Es un paso básico. En posición recta, se coloca una pierna adelante de la otra. La del frente está siempre en media punta alta. Entonces se sube la cadera del lado de la pierna que está al frente, baja y sube. Puede ser lento o rápido, depende de las variaciones para acompañar los ritmos, como subiendo y bajando la cadera, golpeando o sin golpear, etc. EGIPCIO CAMINANDO: Se disloca para un lado, con las dos piernas en media punta y cruzadas. Se vira la cadera para adentro con la pierna del frente en cuanto la de atrás es arrastrada para el lado. NUEVA: Caminando para el frente o para atrás, la pierna del frente eleva la cadera, paso con las rodillas flexionadas, produciendo un caminar majestuoso. DEDOS: Es posible hacer varios dibujos con los dedos, la letra "e" minúscula, la letra ''z'', las letras ''m'' y ''n', u ocho vertical u horizontal, un círculo, y la letra ''s''. SERPIENTE: Es un movimiento que se hace con la cabeza, descolocándola para un lado y para el otro, o produciendo un círculo.